lunes, 17 de noviembre de 2014

una cabaña en Almaty




Esas veces en que notas que todo va bien, tan bien, tan bien que te entra un miedo terrible, un miedo terrible tipo pánico---> esas veces que te da mucho miedo que todo cambie, que piensas que no pude ser.---> que tiemblas porque piensas que algo te irá mal en algún momento y el suelo se derrite y se pone blando y las nubes empiezan a señalarte y hasta escuchas la risa de Nelson---> esas veces que tu agradecimiento se convierte en miedo---> esas veces en que quieres que tu vida sea tan slow que se convierta en pausa---> esas veces que quieres inventar un formol que se pueda usar con gente viva para que todos nos quedemos igual, para que mis padres no envejezcan más y no les duela nada, para que mi hermana siga como está, mis sobrinos, mis amigos, mis klingons... ese miedo... ese pánico... y piensas que si te los lleva a esa cabaña en el centro del lago de Almaty el tiempo no te pillará, que piensas que si te lo llevas todos muy lejos donde el viento no dobla la esquina todo se quedará igual---> que piensas que tu vida es como un negocio que no quieres que siga creciendo, que tus movimientos deben ser pequeños---> esas veces que dices no puedo ser tan afortunada seguro que está por venir el bofetón de realidad---> esas veces que se convierten en días



1 comentario:

Rocío dijo...

Precioso... aun así dí no al miedo ¡claro que merecemos ser felices!